martes, 5 de enero de 2021

ROMULO GALLEGOS Y LA APOLOGIA AL LICOR


 Allá en el año 1949 Rómulo Gallegos estaba alojado en el hotel Casa Grande, en la plaza Céspedes de Santiago de Cuba, invitado por la Universidad de Oriente a dictar charlas sobre literatura y política.

 Una tarde, acompañado de un amigo temperante que ignoraba que la abstinencia debe practicarse con moderación, vimos a Gallegos en el bar en mesa de caoba y sillón de vaqueta, fumando regalías ovalados (tabaco)  y con una botella de Bacardí (ron),  consolando su soledad y nostalgia. Mi amigo, impertinente, le preguntó:- ¿Por qué bebe tanto ron maestro?.

 Gallegos, después de reponerse de la agresión, con voz ronca y pausada, hizo un elogio del alcohol que he guardado en memoria:

 _ Amigo mío, el alcohol reconcilia a los enemigos, aumenta el amor y la amistad, apaga temores y complejos, excita el valor y la generosidad, aplaca los dolores, borra el odio y el resentimiento, aviva la memoria, inspira a los poetas, potencia los placeres físicos y espirituales, hace tolerable la depresión, como la que ahora me atormenta y nos lleva a ser comprensivos  y tolerantes hasta con los que no lo son con nosotros.....

 Después de aquella luminosa apología no nos quedó sino reiterarle nuestro respeto y agradecerle la inolvidable lección.

 Juán M. Ortega G.

Tomado de "El Nacional" Nov.2000